Saber decir NO a nuestros adultos mayores

Saber decir «no » a nuestros ancianos es, sin duda, un auténtico arte para el que constantemente debemos estar preparados pues son muchas veces las que tenemos que negarnos a acceder a todas las peticiones que nos hacen si no queremos convertir a nuestro familiar en una persona egoísta y manipuladora hasta convertirse en un auténtico anciano o anciana insoportable.

Cuándo decir No a nuestros mayores

Todos los que convivimos con personas mayores sabemos la dificultad que entraña el día a día con ellos y aún más si presentan algún tipo de enfermedad o discapacidad.

Evidentemente no todos los ancianos son iguales y no todos muestran problemas de convivencia, pero existen muchos casos en que nuestros mayores se han acomodado y acostumbrado a que se lo demos todo hecho sin necesidad de esforzarse por nada y nosotros mismos hemos provocado el que, en cierto modo, se aprovechen de nosotros y traten de manipularnos para conseguir sus objetivos. En ese momento, es cuando debemos decir NO y no es fácil ya que hablamos de seres queridos, sin embargo, nuestra debilidad se convierte, en muchos casos, en el arma más poderosa del anciano, ya que, sabedor de nuestra debilidad, la aprovecha y nos obliga a acceder a todos sus deseos.

Cuando hemos aceptado quedarnos al cuidado de una persona mayor, debemos dejar claras una serie de premisas con nuestro familiar para evitar que en un futuro se creen una serie de conflictos.

Ancianos sanos y sin discapacidad

Hoy nos referiremos a aquellos adultos mayores que no presentan ninguna enfermedad grave y son autosuficientes. En muchos casos, no en todos, el anciano se comporta como un niño (aunque no lo es)  y comienza reclamar no sólo cosas materiales, sino también que se le permitan determinados comportamientos o conductas que le hagan la vida más fácil. Por ejemplo, ocurre en algunos casos que nuestros mayores desatiendan algunas obligaciones de su vida diaria, así, dejan de atender a su higiene personal, lavarse las manos, los dientes, cambiarse de ropa, etc… Es en estos casos cuando el adulto nos dice «hoy no me visto porque como no voy a salir…» o «hoy no me lavo los dientes porque no salgo a la calle»

Este tipo de conductas hay que atajarlas rápido antes de que se conviertan en costumbre, ya que luego será tarde, por ello, aunque el adulto busque nuestra conformidad, debemos decirlo que NO, que se vista o que se lave los dientes.

Otras veces, nos pide abiertamente cualquier tipo de cosas, por ejemplo más dinero para cualquier compra no necesaria, nos pide que le hagamos una comida especial, diferente a la que comen todos, nos pide que hagamos por él cualquier actividad que puede realizar por sí mismo, nos pide que hagamos de taxista, llévame a tal sitio o a tal otro sin necesidad etc…

Las reglas de oro para evitar ancianos insoportables

  1. Ha de quedar muy claro desde el principio que no somos las doncellas de nadie y mucho menos esclavas o esclavos de nuestros mayores. Tenemos una vida y debe ser respetada también por nuestros mayores.
  2. El anciano debe implicarse en las tareas domésticas igual que cualquier miembro de la familia.
  3. Nuestro mayor debe administrar sus medios económicos y negándole, cuando sea necesario, entregas de dinero para cualquier compra absurda.
  4. No debemos caer nunca en el «chantaje emocional» expresiones como «tu hermana o hermano me quiere más que tú» «ya no me quieres» son frases muy habituales que se utilizan por algunos de nuestros familiares para atacar nuestra debilidad y acceder a sus deseos. En estos casos, debemos ser firmes y no caer en su «trampa emocional»
  5. No pensar que los ancianos son niños. NO LO SON y deben ser tratados como adultos.
  6. Acceder a todos sus deseos nos hará más infelices y estaremos permanentemente volcados con los deseos y caprichos de nuestro familiar.
  7. Razonar con él el motivo de nuestra negativa, como decíamos antes, no son niños y por ello, debemos explicar las razones que nos llevan a negar la petición de nuestros ancianos.

A pesar de que muchas veces cuesta decir que no, lo cierto es que muchas veces no queda más remedio si no queremos convertirnos en auténticos esclavos de los deseos y caprichos de algunos de nuestros mayores que se convierten en seres muy egoístas.

¡Aprende a decir no y cuéntanos tu experiencia!


9 comentarios en «Saber decir NO a nuestros adultos mayores»

  1. Es un tema muy delicado y difícil. Yo he notado que mi madre se ha vuelto muy egoísta, ningún esfuerzo o atención le es suficiente, y cualquier circunstancia de nuestra vida es de su interés. Aún pudiendo valerse por sí misma todavía, no deja de decir que está sola y que no se siente atendida cuando estamos siempre pendientes. Sería genial compartir experiencias… Saludos

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    • Hola Diego, lamentablemente no eres el único que atraviesa por una situación parecida y como indicamos en el artículo saber decir que no, no es nada fácil. No obstante te animo a que lo intentes y que poco a poco vayas dando pequeños pasos en este sentido, verás como en algún tiempo comenzarás a ver logros.
      Un saludo, mucho ánimo y no dejes de seguirnos.

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    • me pasa lo mismo que te pasa a vos Diego mi papá tiene 84 años y me pide todo a mi desde que mi mamá murio y la verdad mas cosas por el no puedo hacer, hace casi un año se cayo y se fracturo la primera vertebra lumbar y anda con andador con el kinesiologo pero ahora esta mejor estuvo mucho tiempo en cama ahora esta en cama y tengo que llevarle la comida a la cama y se que algunas cosas puede hacer solo como vestirse pero todo me lo pide a mi ya no se como manejar todo esto saludos

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  2. Tengo a mis dos padres, mi papá tiene 86 y mi mamá 84, ambos tienen un caracter muy fuerte y son muy voluntariosos por eso es muy difícil la convivencia con ellos, tienen su casa propia y su propio dinero, pero tengo una hermana menor que tiene 4 hijos, y los manipula terriblemente, nunca ayuda, ni los cuida, y cuando vienen los domingos dejan la casa toda desordenada, las camas revueltas, el montón de toallas sucias en el baño y solamente se la pasa pidiéndoles dinero, ella y sus hijos, mis papas los mantienen les han comprado dos casas grandes , pero no paran , cuando necesitan agua para tomar, mi papa tiene que ir manejando hasta su casa a llevarles agua.
    Un día llamo para pedirles dinero que porque sus hijos no fueron a la escuela porque no tenían dinero.
    Mi papá ha estado 4 veces este año en el hospital con trabajos camina, se cansa mucho tiene arritmia, y mi mamá ha estado también internada en el hospital en el 2019, padece eritrodermia y psoriasis, y ha estado a punto de morir también.
    Yo dejo muchas veces mi trabajo para ayudarlos pero me piden ademas que le vaya a llevar dinero a ella como si estuviera discapacitada, pues un día les dije que no lo llevaría, y se pusieron muy enojados a decirme muchas cosas feas, y el se fue manejando a llevarles el dinero.
    Mi mamá me gritó que ella puede sola hacer la comida, que no la hace porque yo no la dejo,
    Creo que los voy a dejar solos de nuevo, porque así es siempre cuando ya se sienten bien empiezan a ser groseros, hasta me han corrido de su casa.

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    • Hola Margarita, antes que nada agradecerte tu comentario y tu sinceridad a la hora de comentar tu problema. No pienses que tu caso es único, existen, por desgracia muchas situaciones parecidas a la tuya. Unos padres que se vuelcan más con una hija que con otra. Imagino que tu vives con tus padres y eres la que está permanentemente cuidándolos y atendiéndolos, tu hermana viene una vez a la semana y tus padres se desviven con ella. Lamentablemente, tu caso no es único.
      En principio, tus padres con su dinero pueden hacer lo que quieran, es decir, no te puedes oponer a que les den dinero a tu hermana, pero lo que si puedes hacer es negarte a prestar cualquier favor a tu hermana, pudiendo ella hacerlo claro. En pocas palabras, si tu hermana quiere algo, que sea ella la que lo gestione. Tu no eres la esclava ni de tu hermana ni de tus padres y si ello enoja a tus padres….ya se les pasará. Tienen que ver que tu también tienes tu vida y tus obligaciones.
      Por último, no estaría mal que dejaras solos a tus padres durante un tiempo a ver como se organizan, pero no los pierdas de vista, estate pendiente de ellos desde la distancia, que aprendan a vivir solos, aunque deberás estar pendiente de ellos por si ocurre cualquier problema que no puedan resolver.
      Mucho ánimo Margarita, ya verás como poco a poco te echarán de menos y necesitarán que pases tiempo con ellos.
      Un saludo cariñoso.

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  3. Entiendo todo lo que escriben en sus publicaciones, pero me cuesta mucho trabajo negarme a alguna petición de mi mamá, se que es manipuladora y siento q a veces todo lo hace deliberadamente. Pero por otro lado mi conciencia me dice que el día q llegue a faltar me reprochare no haber hecho más por ella. Estoy agotada físicamente y mentalmente.

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    • Hola Magui, por lo que cuentas parece que atraviesas por una especie de «síndrome de Estocolmo» es decir, parece que justificas plenamente la actitud manipuladora de tu madre. Es tu decisión y nadie puede reprocharte nada, no obstante, también comentas el agotamiento físico y mental que padeces. Ese conflicto entre la aceptación de la actitud manipuladora de tu madre y el propio reconocimiento de de que te está manipulando, provoca tu agotamiento.
      Me atrevería a aconsejarte que dijeras no de vez en cuando, aunque obviamente, es tu decisión. No obstante, mucho ánimo y gracias por dejarnos tu testimonio.

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  4. Vivo con mi madre de 78 años es la del dinero. Mi hija le a tocado salir desde muy niña por el comportamiento de emi madre es altiba y nos hace comentarios Muy feos si come mi hija algo. Es esclava del aseo y muy religiosa yo me la paso cuidandolas que no peleen ,Pero amo a mi hija y no es justo que nos humille tanto si le digo que me voy que ya no aguanto mas ora llora que no me vaya. Pero yo soy muy infeliz a su lado
    Y mi hijita tambien

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    • Hola Nube, el problema entre abuelos y nietos es más frecuente de lo que pudiera parecer y lógicamente es un problema para todos y especialmente para ti, que te encuentras en medio, entre tu hija y tu madre y te ves impotente para poder facilitar la relación.
      Te aconsejo que hables detenidamente con tu madre y le hagas ver que la situación no puede continuar como ahora, que debe ser más flexible con su nieta.
      Confío en que la situación mejore y que consigas reconducir la situación por el bien de todos.
      Mucho ánimo.

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