Qué es la incapacitación legal del anciano

La incapacitación legal del anciano es un procedimiento judicial por el cual un juez determina que una persona es incapaz de gobernarse por sí misma ya sea por una enfermedad mental o trastorno neorudegenerativo (alzheimer o cualquier otra demencia)o por una enfermedad física incapacitante. O sea, se trata de declarar judicialmente la imposibilidad de una persona de realizar determinados actos jurídicos y la necesidad de que dichos actos sean efectuados por una tercera persona que será el tutor legal del anciano.

Cuándo hay que instar la incapacitación legal.

La ley no dice exactamente cuál es el momento de promover la incapacitación legal de nuestro mayor, se limita a decir  qué es, y la define como «las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico que impidan a la persona gobernarse por sí misma.» 

Obviamente, el momento de solicitarla será aquél en el cual nos demos cuenta de que nuestro anciano es incapaz de administrarse por sí mismo, ya sea por motivos físicos o por causas neurodegenerativas.

Ello implica que la decisión de promoverla debe partir de la familia más cercana, cónyuge, pareja de hecho, padres, hijos, sobrinos o también puede ser instada por el Ministerio Fiscal a falta de familiares o si estos lo solicitan al Ministerio Público.

Tramitación de la incapacitación legal

El procedimiento de incapacitación comienza con una demanda en la que, entre otras cosas, deberemos explicar al juez, cuáles son los motivos por los que hemos decidido incapacitar a nuestro mayor y qué enfermedad física o neurodegenerativa aqueja al enfermo.

Junto con la demanda habrá que adjuntar todos los informes médicos que avalen la situación de deterioro físico o mental del anciano y explicar los inconvenientes que éste tiene para conducirse en su vida diaria.

Además de informar del deterioro de nuestro familiar, deberemos proponer un tutor legal que administre los bienes y tome las decisiones más adecuadas para la vida del incapaz. Así, administrará sus cuentas corrientes, tomará decisiones sobre los inmuebles propiedad del incapaz o decidirá si es más conveniente que resida en su casa o es preferible su ingreso en una residencia geriátrica.

El juez, verá a nuestro mayor, si es posible ya que en muchos casos la enfermedad es altamente incapacitante y  tiene postrado al enfermo en cama, normalmente le hará unas preguntas básicas para determinar su estado mental, a raíz de ello, dictará la sentencia que proceda, es decir, determinará si accede a la incapacitación o no, y caso de acceder a ella, qué limitaciones impondrá al incapaz, dicho de otra manera, qué cosas podrá hacer y qué otras no.

Por ejemplo, podemos estar hablando de un enfermo con una tetraplejia que le impida incluso levantarse de la cama, sin embargo, está plenamente capacitado para administrar su patrimonio, por ello, la sentencia deberá recoger esta circunstancia.

Decisión judicial sobre la incapacitación

El procedimiento de incapacitación terminará con una sentencia en la que el juez determinará:

  • Si se declara o no la incapacitación del mayor. Es decir, el hecho de presentar la demanda no significa que el juez declare la incapacitación sin más. No debemos olvidar que ello supone limitar los derechos del incapaz y por ello, la situación debe ser muy clara.
  • En la sentencia, el juez debe manifestar lo que puede y no puede hacer el incapaz. Ello implica que nuestro familiar puede no estar incapacitado para todo y el juez deberá explicar para que situaciones mantiene su capacidad y para cuáles necesita ser representado por un tutor legal.
  • En la sentencia, también se nombrará un tutor legal para administrar los bienes del incapaz y para tomar las decisiones cotidianas en la vida de éste, tutoría que recaerá en los familiares más cercanos, si los tuviere, o incluso en la comunidad autónoma que proceda a falta de éstos.
  • Una vez declarada la incapacitación legal del anciano y nombrado el tutor, cualquier decisión de relevancia en los bienes o la vida del primero, exigirá la firma del tutor y en algunos casos, como por ejemplo la venta de algún inmueble del incapaz, se exige la previa autorización judicial.
Preguntas frecuentes sobre la incapacidad legal del anciano

Mi padre sufre demencia senil y queremos vender la casa de éste para poder ingresarlo en una residencia de ancianos. ¿Hay que incapacitarlo antes de venderla vivienda?

En principio hay que ver el grado de demencia que tiene su padre, si es grave, el notario no permitirá que el adulto mayor firme la escritura de venta del piso y exigirá que lo haga su tutor legal, previa autorización judicial de venta.

¿Necesito abogado para presentar la demanda de incapacitación?

Si, en España es preceptiva la intervención de abogado y procurador para la tramitación de la incapacitación legal de cualquier persona.

Mi madre está incapacitada y me han nombrado tutor de mi madre ¿Necesito autorización judicial para ingresar a mi padre en una residencia de ancianos?

Si. Debes contar con autorización judicial toda vez que la autorización de tu madre no es válida al estar incapacitada y la residencia geriátrica es muy probable que te la pida al saber que tu madre está incapacitada.

Recientemente me han nombrado tutora legal de mi tía. ¿Debo llevar las cuentas de mi tía y hacer inventario de los bienes?

Efectivamente, en el plazo de sesenta días desde el nombramiento de tu tutoría, deberás presentar en el Juzgado, inventario de todos los bines de tu tía y deberás hacer una rendición de cuentas anual de todo su patrimonio.

Si tenéis cualquier duda o sugerencia, podéis dejarnos un mensaje en nuestro blog.


2 comentarios en «Qué es la incapacitación legal del anciano»

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