Qué es el síndrome de Diógenes en ancianos. Sus síntomas y cómo tratarlo

El mal llamado síndrome o mal de Diógenes no es en sí una enfermedad, sino una consecuencia de algún tipo de enfermedad mental (esquizofrenia) o deterioro cognitivo como algún tipo de demencia, que afecta principalmente a mayores de cincuenta años, aunque existen casos en personas más jóvenes y se amplia en el colectivo de ancianos.

Definición y apunte histórico

¿Por qué se llama síndrome de Diógenes? pues el origen etimológico de la palabra viene de un filósofo griego perteneciente a la Escuela Cínica que vivió entre el 412 y 323 Antes de Cristo. Según este autor, el hombre debe desprenderse de todos sus bienes materiales, elevando la pobreza a virtud y este síndrome implica una acumulación descontrolada de basura y enseres.

Este término, mal acuñado por la población en general, no es aceptado por la Organización Mundial de la Salud, quien ha preferido bautizarlo como «Síndrome de miseria senil» «Silogomanía» (acumulación obsesiva de objetos sin valor) «Urraquismo» (atendiendo a la afición de las urracas a recoger cualquier objeto) o como se denomina en idioma inglés, «Hoard» (hacer acopio)

Sin embargo, este síndrome de acumular cosas o recoger basura comporta todo lo contrario, el afectado por este mal, acumula más y más objetos, generalmente de escaso valor de forma convulsiva pensando que quizá los pueda necesitar en un futuro.

Se puede definir pues el síndrome de Diógenes como un abandono absoluto del autocuidado, tanto en la esfera de la higiene personal, como en la alimentación, ropa, calzado, y el abandono de su estado de salud. Además de ello, este abandono personal se acompaña de una acumulación desmedida e incontrolada de basuras y objetos sin ningún valor, en la onírica idea de que quizá los puedan necesitar en algún momento posterior.

Los síntomas

Son varias las señales de alarma que nos pueden llevar a pensar que un anciano puede presentar el síndrome de Diógenes:

  1. Aislamiento de su medio social. El anciano con este mal rompe cualquier relación con familia, amigos, vecinos…Se encierra en su casa y se autoexcluye de cualquier trato con su entorno. Se vuelve huraño y evita el contacto con terceras personas haciendo de su hogar un castillo inexpugnable impidiendo la entrada a cualquiera.
  2. Descuido personal. Otro de los caracteres de este mal es el abandono de su propia higiene personal, abandono de una alimentación equilibrada y descuido de la salud, ignorando la toma de medicación si la tiene prescrita con lo que se agudizan los síntomas y se cronifica la enfermedad que pueda padecer.
  3. Acumulación de enseres y basura. Es quizá el síntoma más conocido del síndrome y consiste en acumular de forma descontrolada y compulsiva, objetos y basuras de todo tipo con el consiguiente riesgo de salud pública. Además de muy conocido es también el síntoma más peligroso ya que la acumulación de basuras, cartones, papel, etc.. puede dar lugar a algún incendio y crea un problema de salud pública al proliferar cucarachas, mosquitos y otros insectos muy perjudiciales.

Problemas de convivencia con ancianos con síndrome de Diógenes

La convivencia con personas aquejadas de este mal se hace muy complicada y los efectos suelen aparecer pasado ya un tiempo en que el anciano ha ido acumulando basuras y otros enseres.

El problema suele aparecer cuando el olor se hace insoportable o se observa un aumento de cucarachas, chinches u otros insectos que salen de la vivienda del anciano. Dado que el afectado no reconoce su trastorno, la comunidad de propietarios se ve incapaz de hacerle ver los peligros de su conducta y es necesario acudir a los servicios sociales del ayuntamiento. Si embargo el problema no termina ahí ya que los servicios sociales no pueden acceder a la vivienda sin el consentimiento del anciano y es entonces, si el afectado se niega a sacar toda la basura de su inmueble, cuando no queda más remedio que acudir a la vía judicial para solicitar del juez que autorice la entrada en la vivienda y la limpieza de la misma.

El tratamiento del anciano con síndrome de Diógenes

Como apuntábamos antes, el mal de Diógenes no es una enfermedad en sí misma, sino la consecuencia de una esquizofrenia o algún trastorno de neurodegenerativo como el alzheimer y otros tipos de demencia, por ello, es la enfermedad a la que hay que tratar si bien al síndrome de Diógenes hay que ponerle remedio y atacarlo en sus primeras fases en primer lugar por la propia salud mental del anciano y por los innumerables peligros que supone la acumulación descontrolada de basura en una vivienda para sí mismo y para sus vecinos.

En primer lugar debe comunicarse al afectado, la situación de riesgo para la salud que comporta su conducta y hacerle ver la necesidad de terminar con la acumulación de basuras. Dado que el afectado suele rehuir el contacto personal y es muy celoso de su intimidad, no resulta fácil poder acceder a hablar con él y, a falta de familiares cercanos, habrá que contactar con los servicios sociales del ayuntamiento para que el personal técnico consiga convencer a esta persona para que deponga su comportamiento compulsivo.

Si tampoco el personal técnico del Ayuntamiento es capaz de terminar con la situación, el último paso sería acudir a la autoridad judicial para solicitar la entrada en la vivienda, la limpieza de la misma y, si procede, el internamiento del anciano en una residencia geriátrica o institución de salud mental.

Si habéis sido testigos de alguna situación del síndrome de Diógenes mandarnos un comentario y contadnos si lo habéis resuelto y cómo lo habéis hecho.


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