Los sintomas del alzheimer y la demencia senil en la tercera edad

Antes de entrar a fondo en el desarrollo de este artículo conviene tener en cuenta un par de cosas. En primer lugar, la sintomatología de una y otra enfermedad no se da por igual en todos los casos ni afecta de igual forma a todas las personas, por ello, es más correcto hablar de enfermos de alzheimer o de demencia senil.

En segundo lugar, no toda laguna mental o despiste es síntoma de alzheimer o de la mal llamada demencia senil. La existencia de la enfermedad debe ser confirmada por el médico.

Los síntomas del alzheimer y de la demencia senil

Antes de nada conviene recordar que tanto el alzheimer como la demencia senil son trastornos mentales producidos por la degeneración y muerte de nuestras células cerebrales, que progresivamente van minando nuestras habilidades mentales hasta hacernos absolutamente dependientes para las tareas más elementales de la vida.

Los comienzos de ambos trastornos afectan a nuestra capacidad de memoria y se reflejan en cuestiones muy básicas tales como olvidar conversaciones recientes, recados que se han dado y no se recuerdan, el olvido de donde se han dejado llaves, cartera, reloj, etc… Poco a poco, el deterioro se hace más patente hasta que finalmente, el enfermo pierde absolutamente el control de su propia autonomía, olvidando en los últimos estadios de la enfermedad la identificación de seres queridos, amigos, etc…

Son muy característicos de ambas enfermedades las siguientes conductas:

  • Repiten una y otra vez preguntas a las que ya hemos dado repuesta pero el enfermo no las recuerda. Ejemplos de ello son ¿Vino ayer Juan a comer? ¿Ha vuelto María de la compra? ¿Qué hay para comer? Son preguntas muy banales, pero se reiteran porque no se recuerda la respuesta. Mucho ojo, el hecho de no recordar alguna de las peguntas no implica estar afectado, puede ser un despiste ocasional, no obstante, si la reiteración es continua y se refiere a más preguntas, podríamos estar antes una señal de alerta
  • Olvidarse de conversaciones o eventos señalados. Es otro de los síntomas característicos. Olvidar el contenido de una conversación reciente o la fecha de una boda, comunión, etc… también pueden ser señales claras de la enfermedad.
  • La desorientación en un lugar conocido es una señal de alerta. Si el enfermo frecuenta un determinado camino (por ejemplo, el camino de va de casa a la panadería) que efectúa a diario y en un momento dado, advierte que no sabe donde está, podemos estar ante un posible caso de alzheimer o demencia senil
  • Olvidarse de los nombres de los miembros de la familia.
  • Dificultad para encontrar el nombre de efectos cotidianos como gafas, cartera, llaves… son también algunos síntomas evidentes de un deterioro cognitivo que puede llegar a ser la temida enfermedad.

Cambios de conducta

Asociado a la enfermedad, se unen a ella ciertos comportamientos asociales que hasta ahora no eran propios del enfermo. Así:

Depresión.

Aislamiento del resto de la familia. Introversión.

Apatía

Desorientación

Pérdida de la inhibición

Todos estos comportamientos pueden venir asociados a la enfermedad y deben ser tratados con mucha “mano izquierda” debemos recordar que nuestro familiar puede estar enfermo y necesita de nuestros cuidados y atención. Afear estas conductas a nuestro anciano no es una opción y el camino adecuado es buscar el auxilio del personal médico que dictamine o rechace definitivamente la existencia de la enfermedad.

Tratamiento

Por desgracia y, hasta la fecha, aún no contamos con fármacos o terapias que curen estos trastornos degenerativos, aunque si existen medicamentos que pueden retrasarlos e incluso paliar los síntomas. Además de los fármacos, son muy recomendables ejercicios agilidad mental, de agilidad motriz y fomento de la sociabilidad, en la medida de las posibilidades. Existen igualmente tratamientos naturales para el alzheimer, pero sin que hasta la fecha hayan acreditado que pueden suponer una cura para la enfermedad.

Finalmente, existe algo que no debemos olvidar y que hay que practicar, la paciencia infinita. A pesar de las dificultades por las que atraviesa el enfermo y por las que, sin duda, encaran sus familiares ante esta nueva situación, la cercanía y cariño de la familia es la mejor terapia.

Por último, debemos recordar que al más mínimo síntoma de que algún familiar puede presentar cualquiera de estas conductas, no lo dudes, acude al médico y que sea él quien confirme o rechaze tanto la demencia como el alzheimer, un pronóstico temprano de la enfermedad puede ser muy beneficioso para el enfermo.

No olvidéis que existen gran número de asociaciones de ayuda contra el alzheimer y que sin duda estarán encantadas de echaros una mano.

http://www.alzfae.org/

https://www.afacayle.es/

http://www.afa-bizkaia.com/

http://www.afacantabria.com/

http://www.alzheimervalladolid.org/

https://fafal.org/

http://afadema.es/

Existen muchas más. Consulta las de tu comunidad autónoma y no dudes en ponerte en contacto con ellos.

ADVERTENCIA:

El presente blog no es un blog médico y en absoluto pretende sustituir las opiniones o dictámenes de ningún técnico en medicina, sino simplemente tratar de explicar en un tono más coloquial algunas de las distintas enfermedades que se contienen en sus páginas. Por ello, si usted padece cualquiera de las enfermedades aquí explicadas acuda a su médico de referencia.


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