Los ancianos y la dependencia

La tramitación de la dependencia para los ancianos es algo que aún mucha gente desconoce y se puede perder en trámites legales o administrativos que desde nuestro artículo de hoy, intentaremos aclarar.

¿Qué es la dependencia?

Para poder solicitar cualquier beneficio ligado a la dependencia, lo primero que debemos saber es ¿qué es la dependencia?

Se conoce como tal a: “el estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal.”

Así, si creemos que cualquiera de nuestros mayores pueda encontrarse en un estado como el que describe la Ley de Promoción de la Autonomía y Atención a las personas en Situación de Dependencia, podremos acudir a solicitar cualquiera de las prestaciones que recoge la llamada Ley de Dependencia.

¿Qué prestaciones tiene para los ancianos?

La Ley de Dependencia recoge una serie de prestaciones muy variada:

  • Servicio de Teleasistencia.
  • Ayuda a domicilio
  • Servicios de centros de día y de noche,algunos de atención especializada.
  • Residencias, asilos, para mayores, etc…
  • Prestaciones económicas periódicas (Paga mensual)

Grados de dependencia

Para poder acceder a cualquiera de las prestaciones que comentábamos anteriormente, la dependencia ha de ser reconocida por la Administración y para ello, se distinguen, tres grados:

  • «Grado I. Dependencia moderada: se produce cuando nuestro mayor, necesita ayuda para realizar actividades básicas de la vida diaria al menos, una vez al día.
  • Grado II. Dependencia severa: se da cuando la persona necesita ayuda para realizar actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día.
  • Grado III. Gran dependencia: ésta se produce cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo de terceras personas»

Trámites para obtener la dependencia

Como todos sabemos, solicitar cualquier ayuda de la administración nos va a suponer un sinfín de papeleo, pero no queda otra.

Si bien la competencia del reconocimiento de la Dependencia corresponde a las Comunidades Autónomas, podremos acudir a los servicios sociales de nuestro Ayuntamiento y allí, nos informarán sobre el tema y los lugares a los que debemos acudir para solicitar la dependencia de nuestro mayor.

Una vez solicitada, deberemos acompañar todos los informes médicos, psicológicos o de otra índole que tengamos, al objeto de que la Administración tenga todos los instrumentos posibles para valorar el grado de dependencia de nuestro adulto mayor.

Una vez completado el expediente, nos llegará la decisión definitiva de la Comunidad Autónoma en la que reside nuestro anciano, que podrá reconocer la situación de dependencia o no y además, determinará el grado de la misma y las prestaciones a que tenemos derecho.

Preguntas frecuentes

¿A quién debo dirigirme para solicitar la prestación por dependencia?

Como explicábamos antes, se trata de una competencia de las comunidades autónomas, por lo que habrá que dirigirse a la Consejería correspondiente de cada administración autonómica, si bien, en los servicios sociales de nuestro ayuntamiento pueden informarnos sobre el tema.

¿Y si mi familiar empeora su situación y ya tiene reconocida la dependencia? ¿Puedo pedir que se le vuelva a reconocer para revisar el grado de dependencia?

Efectivamente, el grado de la dependencia que les sea reconocido en un principio no tiene porqué perdurar toda la vida, puede mejorar, pero también empeorar, por ello, puede volver a ser reconocido de nuevo para aumentar o disminuir el grado.

¿Pueden alternarse las prestaciones económicas y asistenciales? Es decir, tendría derecho a una prestación económica y a un servicio de teleasistencia?

En principio, el reconocimiento a una prestación económica es incompatible con el resto de prestaciones salvo la teleasistencia y alguna otra. No obstante, cada comunidad autónoma regula el tema de forma distinta por lo que deberás acudir a tu comunidad autónoma e informarte sobre las posibles incompatibilidades.

Por último, debemos advertir que la decisión de denegar la dependencia por la comunidad autónoma que sea es perfectamente recurrible en vía administrativa, en primer lugar y en vía judicial, por lo que si no estáis de acuerdo con la negativa al reconocimiento de la dependencia, siempre nos quedará el régimen de recursos frente a la resolución denegatoria.


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