Incontinencia urinaria en el adulto mayor ¿Tiene cura?

La incontinencia urinaria en el adulto mayor es uno de los trastornos que afecta en mayor medida a los ancianos y que puede llegar incluso al 60% de aquellos que han alcanzado los 80 años.

Qué es la incontinencia urinaria

Podemos definir la incontinencia urinaria como la pérdida involuntaria de orina. Puede deberse a un simple trastorno del aparato urinario, que en determinados casos es corregible, o puede esconder alguna enfermedad que impide el control de la micción por el adulto mayor.

Sea como sea, antes de atacar el problema deberemos determinar con exactitud a qué es debida la pérdida involuntaria de orina para, así, dar una respuesta contundente a la micción involuntaria.

En la función de miccionar u orinar intervienen dos órganos, de un lado, la vejiga, que es como si dijésemos la bolsa en la que se acumula la orina que nuestro cuerpo deshecha, de otro, la uretra, que es el canal o vía por donde se excreta la orina. Así, cuando «la bolsa» está llena, emite una señal al cerebro que le indica la necesidad de vaciar dicha bolsa y es cuando entra en acción la uretra, por donde sale la orina.

Cualquier disfunción en uno u otro órgano puede dar lugar a la incontinencia urinaria.

Tipos de incontinencia urinaria

Dependiendo de diferentes formas de medirla podemos señalar:

Según el tiempo en que se prolongue:

  1. Incontinencia puntual o corta en el tiempo. Es aquella que se prolonga por un período máximo de un mes aproximadamente y, en principio, puede deberse a problemas de escasa importancia. Dentro de este apartado estaríamos hablando de situaciones de gestación, post parto, depresión, pequeñas intervenciones quirúrgicas en el aparato urinario…
  2. Incontinencia urinaria de larga duración. Como su propio nombre indica es aquella que se prolonga a lo largo de semanas y se ha cronificado por algún problema de salud más grave.

Según el factor que desencadena la micción involuntaria hablaríamos de:

  1. Una incontinencia de urgencia. Este tipo viene precedido de unas ganas urgentes de vaciar la vejiga con dificultad a la hora de miccionar. Dicho de forma clara, el adulto mayor no llega con tiempo suficiente para poder controlar la micción en el baño y se produce la pérdida de orina.
  2. La llamada incontinencia urinaria de esfuerzo. Es aquella que a podido ocurrir a un gran número de personas en edad adulta, más habitual en el sexo femenino y va íntimamente ligada a pérdidas por un esfuerzo como toser, estornudar e incluso fruto de grandes risotadas.
  3. Incontinencia mezcla de las dos anteriores. Es decir, se produce por un esfuerzo y la imposibilidad de llegar a tiempo al vaciado de la vejiga.

Factores que provocan la incontinencia urinaria en ancianos 

Existen infinidad de factores que pueden influir a la hora de aparecer episodios de incontinencia urinaria, no obstante haremos un repaso de los más habituales.

  1. La toma de determinados medicamentos puede provocar pérdidas de orina. Así, algunos anti depresivos, diuréticos, hipnóticos, pueden provocar episodios de incontinencia en el adulto mayor.
  2. Trastornos de deterioro neurológico. Las demencias en general, alzheimer, parkinson, etc.. son también factores determinantes de situaciones de pérdidas involuntarias de orina.
  3. Diabetes mellitus. La diabetes es otro de los factores que puede desencadenar la incontinencia en ancianos ya que el enfermo ingiere una mayor cantidad de líquidos con lo que aumenta la necesidad de miccionar.
  4. Infecciones urinarias. La aparición de algún tipo de infecciones en el aparato urinario (como por ejemplo la cistitis) y más en concreto en mujeres, puede acarrear episodios de pérdidas de orina involuntarias.
  5. El síndrome de tos crónica.
  6. La edad. Es sin duda el factor más relevante en las situaciones de incontinencia urinaria en el adulto mayor y, a partir de los 80 años afecta por igual a hombres y mujeres.
  7. Barreras u obstáculos entre el anciano y el baño. La existencia de obstáculos entre el anciano y el baño pueden provocar que éste no llegue a tiempo y provoque la pérdida de orina, por ello, deberemos estar alerta y facilitar lo más posible el acceso del anciano al baño. De igual forma, deberemos propiciar que nuestro adulto mayor se vista con un tipo de ropa que facilite la micción del anciano en el lugar adecuado.
  8. Períodos gestacionales y post parto son también situaciones que provocan en la mujer pérdidas involuntarias de orina.

Como decimos, existe un amplio abanico de situaciones o factores que desencadenan la incontinencia urinaria en el adulto mayor, simplemente hemos considerado las más habituales.

Cómo tratar la incontinencia urinaria en adultos mayores ¿Tiene cura?

Como explicábamos en el encabezamiento de nuestro post es fundamental un diagnóstico exacto del motivo de la incontinencia urinaria, que puede ser debido a un simple trastorno pasajero o esconder una patología más grave. Una vez determinado el motivo, exponemos algunos consejos para tratar la incontinencia en el adulto mayor.

  1. Algunos cambio en el estilo de vida. Debemos acostumbrar a nuestros mayores a acudir al baño en cuanto se presente la necesidad, sin necesidad de esperar a no aguantar más, además de ello deberemos también acostumbrar a los ancianos a que las ingestas de líquidos se hagan aproximadamente a las mismas horas.
  2. Utilizar una vestimenta adecuada para el anciano que le permita actuar con rapidez en cuanto aparece la necesidad de acudir al baño.
  3. Fácil acceso al retrete sin barreras arquitectónicas ni muebles u obstáculos que dificulten la llegada de nuestros adultos mayores al baño.
  4. Colocación de asideros y otro tipo de artilugios que faciliten la maniobra de micción al anciano.
  5. Alimentación sana y equilibrada y sobre todo, indicada a cada adulto mayor y sus posibles patologías.
  6. Eliminación de ingesta de líquidos 2 o 3 horas antes de ir a dormir. Con ello evitamos la enuresis nocturna en adultos mayores, es decir, que el anciano deba levantarse por la noche para orinar.

Si todos estos consejos fallan siempre tenemos al alcance la colocación de pañales para adultos, ejercicios para el fortalecimiento del suelo pélvico (ejercicios de Kegel) tratamiento farmacológico y finalmente, la intervención quirúrgica.

Por último, hemos de decir que la curación al trastorno de la incontinencia urinaria en el adulto mayor pasa por el seguimiento de los consejos que  hemos mencionado, que si bien en algunos casos no podremos conseguir al cien por cien, si lograremos reducir sus efectos en un alto porcentaje.

ADVERTENCIA:

El presente blog no es un blog médico y en absoluto pretende sustituir las opiniones o dictámenes de ningún técnico en medicina, sino simplemente tratar de explicar en un tono más coloquial algunas de las distintas enfermedades que se contienen en sus páginas. Por ello, si usted padece cualquiera de los síntomas o enfermedades aquí explicadas acuda a su médico de referencia.


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