El mejor cuidador de ancianos

La elección del mejor cuidador para nuestros ancianos es la preocupación principal cuando hemos tomado la decisión de dejar a nuestro familiar en manos de una tercera persona durante unas horas al día e incluso conviviendo con él.

Son varias las modalidades a las que podemos optar según las necesidades, tanto si se trata de cuidar una persona mayor por las noches, un cuidador de ancianos a domicilio, una cuidadora de ancianos interna, una cuidadora por horas, cuidadora geriátrica, etc…

A la hora de decidir con quien dejamos a nuestro familiar, deberemos tener en cuenta una serie de cuestiones básicas.

La figura del cuidador de ancianos

A la hora de tomar la decisión de encomendar a una tercera persona el cuidado de nuestros mayores debemos tener claro qué es lo que pretendemos de éste, es decir, queremos a una persona para que permanezca con nuestro familiar unas horas al día, queremos que simplemente se quede a dormir, o solicitamos una persona que se quede interna toda la semana. Si nuestro mayor necesita asistencia 24 horas tendremos que plantearnos la posibilidad de buscar un cuidador u optar por un asilo o residencia de ancianos.

Una vez aclarado el tipo de servicio que pedimos, tenemos dos opciones, contratar directamente a la persona que queremos que se quede con nuestro familiar o bien solicitar a una agencia dedicada a buscarnos cuidadores de ancianos a domicilio,  que nos proporcione un cuidador o cuidadora apta para asistir a nuestro familiar.

El perfil del candidato para cuidador

Ya sea por contratación directa o a través de una agencia, la entrevista con el candidato debe ser un punto fundamental. Deberemos explicar con todo lujo de detalles al candidato, las características del servicio que pretendemos, el régimen de trabajo que pedimos, es decir, si pretendemos una cuidadora sólo por las noches, si buscamos una cuidadora de ancianos a domicilio o si por el contrario, lo único que necesitamos es una cuidadora de ancianos por horas, el nivel de dependencia de nuestro mayor, sus necesidades, dietas, alergias alimentarias o de otro tipo, costumbres, etc…

No nos debería valer con que la agencia que nos facilita el candidato nos envíe a alguien y ya está. Debemos exigir una entrevista con la persona que nos proponen y transmitirle todas nuestras inquietudes, lo que pretendemos de él o ella y posteriormente tomar la decisión de aceptar o no al candidato/a.

Otra de las cuestiones que debemos tener en cuenta es la propia opinión de nuestro familiar, si está en condiciones de manifestar su opinión. Muchas veces, pensando que nuestro familiar no pone ninguna objeción, tomamos decisiones sin contar con su criterio. Esta conducta hay que corregirla, su opinión debe ser tenida en cuenta a la hora de optar por los diferentes candidatos propuestos ya que seré quien más tiempo pase con el cuidador o cuidadora seleccionado.

Una circunstancia que se produce demasiadas veces es el caso de que sea un solo miembro de la familia el que decida sobre el candidato y por experiencia propia creo que deben ser todos los miembros de la familia los que decidan sobre éste. Si no es así, no es difícil que se produzcan roces, reproches sobre el candidato y lo que es peor, que se den indicaciones diferentes a éste. A modo de ejemplo, conozco un caso en que un hijo del anciano pidió al cuidador que suspendiera determinada medicación y otro hijo pidió al cuidador que la mantuviera. Las indicaciones al cuidador o cuidadora deben ser adoptadas por unanimidad por todos los miembros de la familia si no queremos que la situación deteriore, a veces definitivamente, la relación familiar.

Si optamos por la contratación directa con el trabajador, debemos recordar que debemos darle de alta en seguridad social, aunque sea una contratación por horas. De no ser así, corremos el riesgo de una denuncia del cuidador o una inspección que nos podría traer consecuencias económicas muy desagradables. Por ello, los papeles, siempre en orden.

Convendría igualmente ponerse de acuerdo entre todos los familiares del anciano para elegir un portavoz que sea quien mantenga la voz cantante del grupo familiar con el cuidador con el fin de que no se den divergencias en cuanto a las indicaciones que haya que dar a éste.

Finalmente, hay que tener en cuenta la cualificación del cuidador, dependiendo del estado de nuestro familiar, deberemos tener muy cuenta la capacitación profesional del candidato, debiendo exigir la oportuna certificación profesional de éste si la necesidad de nuestro mayor así lo exigiera.

Consejos a la hora de escoger el mejor cuidador de ancianos

Por todo ello, os resumimos los consejos que creemos deberíamos tener en cuenta a la hora de contratar un cuidador para nuestro familiar.

  • Recordar que podemos contratar a la persona que cuidará de nuestro familiar de forma directa o a través de agencias que se dedican a facilitarnos tanto la persona del cuidador como todo el papeleo.
  • Si optamos por contratarla directamente, deberemos darla de alta en seguridad social. Papeles en orden.
  • Nombrar un portavoz de la familia para que hable directamente con el cuidador, evitando así, instrucciones contradictorias.
  • Entrevista personal con el candidato/a en la que le transmitiremos las necesidades, costumbres, dietas, etc… de nuestro familiar.
  • Exigir la titulación suficiente del candidato/a si los cuidados de nuestro familiar lo exigieran.


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