Cómo prevenir la diabetes tipo 2 en ancianos

La prevención de la diabetes tipo 2 en general no es fácil y menos aún en ancianos, en los que confluyen una serie de factores que dificultan su prevención, sin embargo existen una serie de hábitos de vida que debemos interiorizar para prevenir o, al menos, para mitigar sus efectos y poder alcanzar el denominado «envejecimiento activo»

Hábitos de vida saludable para prevenir la diabetes tipo 2 en ancianos

Al igual que otro tipo de patologías que aparecen con la edad, la diabetes presenta un mayor índice de afectados en mayores de 65 años, llegando a cifras alarmantes muy ligadas a los hábitos de vida que mantenemos en el siglo XXI.

  1. El sedentarismo. Éste es sin duda uno de los factores determinantes de la aparición de altos índices de glucosa en sangre y es uno de los factores en el que más podemos influir para detener la diabetes. En muchas personas, el final de su actividad laboral por jubilación, determina el final de su actividad física y éste es uno de los hábitos que debemos desterrar definitivamente. No nos podemos parar, debemos continuar con nuestra actividad física si bien adecuada a nuestros circunstancias personales.
  2.  Los chequeos médicos. Es absolutamente fundamental que, llegados a un edad, nos efectuemos un chequeo médico con el fin de detectar cualquier índice anormal en nuestros niveles de glucosa en sangre. Cuanto antes sea detectado, antes podremos ponerle remedio y minorar sus efectos perniciosos.
  3. La alimentación. Factor básico si queremos mantener nuestros índices de glucosa en valores aceptables. A fecha de hoy, está más que demostrado que la alimentación juega un papel fundamental en el control glucémico, por ello, habrá que limitar el consumo de grasa a las denominadas grasas monoinsaturadas (aceite de oliva, aguacate, frutos secos…) y a las grasas poliinsaturadas (salmón, sardinas, caballa y otros) descartando lo más posible las bebidas azucaradas y bollería industrial, «snacks» y la llamada «fast food «Debemos aumentar la ingesta de verduras, hortalizas, legumbres y derivados lácteos.
  4. Pérdida de peso. Otro de los desencadenantes de la diabetes es el sobrepeso y la obesidad. La vida sedentaria provoca tanto el sobrepeso como la obesidad y por ello debemos declarar la guerra a ambos. Tanto uno como la otra, no sólo favorecen la aparición de la diabetes, sino que además influyen muy negativamente en nuestra salud cardiovascular y estado de salud general.
  5. La soledad del anciano. Si bien en sí misma no es causa determinante de la diabetes, si está demostrado que la soledad no buscada conduce a hábitos de vida poco saludables. Se descuidan el ejercicio físico, aumenta el consumo de alcohol, aumentan los índices de depresión, se olvida o ignora la ingesta de los medicamentos pautados por el médico, etc…

Los consejos de Parancianos para prevenir la diabetes

En este apartado indicamos algunos pequeños consejos que pueden contribuir a prevenir la diabetes.

  1. Utilizar más la escalera y menos el ascensor. Si hablamos de pocos pisos, es muy recomendable sustituir la escalera por el ascensor.
  2. Andemos más. No hacen falta grandes maratones, sólo con 1/2 hora diaria andando contribuimos a mejorar nuestros índices de glucosa.
  3. Perder peso. Sin que deba ser una obsesión, debemos vigilar nuestro peso. Hoy en día sabemos que el índice de masa corporal influye definitivamente en la aparición de la diabetes, por ello vigila el peso.
  4. Alimentación sana y equilibrada. Como decíamos anteriormente, la alimentación es fundamental, por ello sigamos las pautas de la «dieta mediterránea» y descartemos «la comida basura»
  5. Practiquemos la socialización. Es muy frecuente ver que nuestros mayores se aíslan y vas perdiendo el contacto con familiares y amigos. Hay que fomentar las relaciones sociales y evitar, en la medida de lo posible, la soledad del anciano.
  6. Acude a tu médico de cabecera. Al menos una vez al año es muy recomendable realizarse un control médico que nos pueda advertir de altos índices de glucosa y así conseguir enfrentarlos de una manera temprana.
  7. Evitar la situaciones de estrés. Está demostrado que el aumento de los niveles de estrés redundan muy negativamente en nuestro índice glucémico, por ello, en la medida de lo posible, evitemos las situaciones estresantes buscando, si es preciso, la ayuda de terceras personas.
  8. Evitemos las conductas obsesivas de estos consejos. Lo dicho hasta ahora no debe convertirse en una obsesión, ni la dieta, ni la pérdida de peso, ni el ejercicio físico ni nada de lo indicado. Debemos interpretar estos consejos como lo que son, sin que constituyan una obsesión que pueda provocarnos un nivel de ansiedad nada deseado, por ello, como casi todo, siga nuestros consejos sin obsesionarse con ellos.

ADVERTENCIA:

El presente blog no es un blog médico y en absoluto pretende sustituir las opiniones o dictámenes de ningún técnico en medicina, sino simplemente tratar de explicar en un tono más coloquial algunas de las distintas enfermedades que se contienen en sus páginas. Por ello, si usted padece cualquiera de los síntomas o enfermedades aquí explicadas acuda a su médico de referencia.


Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: